Quien sufrió para triunfar

Foto de Las2orillas.co


De niño jugaba a la pelota feliz con los zapatos del colegio o bien estando descalzo. Lo hacía con un objetivo claro, ser jugador profesional como lo era su máximo ídolo, Ronaldo Nazario. Vivía en un ambiente de disputa territorial entre los paramilitares y los guerrilleros, el cual ignoraba mientras tuviera la pelota en sus pies. Eso sí, debía acatar una única orden: "si inicia un tiroteo escóndete debajo de la cama", interpuesta por sus padres. Tuvo una infancia de terror, pero gracias a su gallardía se cumplió su sueño y hoy en día se codea como el mejor lateral derecho de Italia, sin ser su posición original. Ese es Juan Guillermo Cuadrado.
Era 26 de mayo de 1988, cuando Marcela Bello estando de la mano de Guillermo Cuadrado daba luz a su hijo mayor, llamado casi igual, pues se le anteponía un 'Juan'. Nacería en Necoclí, Antioquia, un municipio ubicado en la región del Urabá, una zona bastante temida históricamente, ya que era el punto de encuentro entre los grupos armados FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y AUC (Autodefensas Unidas de Colombia). Lamentablemente, Juan Cuadrado tuvo que ver la sangre derramada en primera persona con tan solo cuatro años. Era una noche de junio de 1994 cuando el pan de cada día iniciaba, los tiroteos. Cumplió su orden de esconderse debajo de la cama cuando cesó la balacera, seguido de un grito de su madre. Pensó lo peor y lo peor pasó. Cuadrado (hijo) salió de su escondite rumbo a ver a su madre y la escena que se encontraría nunca la olvidaría. Vio un río que se combinaba entre sangre y gaseosa alrededor del cuerpo de su padre, quien estaba tirado en la calle muerto por un balazo.
El golpe sería duro, pero por la templanza de su madre, Juan, saldría adelante. Ella se iría a vivir a Apartadó para poder levantar al 'pelao' y alejarlo del terrorismo que azotaba a Necoclí. Cuadrado no era fácil de criar, ya que era un niño bastante hiperactivo, por lo tanto, su madre no lo descuidaba ni un segundo, inclusive se lo llevaba a las clases que tomaba de noche. En las mañanas el que tenía que cuidar a la abuela era Juan Guillermo, mientras su madre trabajaba en las plantaciones de banano.














Fuente: (radionacional.co)

Debido a la gran energía que el niño siempre tenía, Marcela adoptó por inscribirlo, con 12 años, al Manchester Fútbol Club, un equipo de fútbol del municipio. Su carrera como futbolista iniciaría, pero debía seguir una condición: "no descuidar sus estudios". Gracias a su gran juego, atrajo la atención de, quien afirma Marcela Bello, la persona más importante en la vida deportiva de Juan Guillermo Cuadrado: Nelson Gallego, ojeador del Deportivo Cali. 
Nelson no tendría dudas de llevárselo a pesar de su escuálida figura. Gallego se convertiría no solo en su representante, sino como en su tutor y padre putativo, hasta a vivir a su casa se lo llevó. Fue un largo proceso de cuatro años con altibajos emocionales, pues no competía oficialmente en un club, pero sí entrenaba de manera personalizada. Incluso iría a probar a tres clubes de Argentina, pero las cosas no se terminaban de dar.  Apareció su gran oportunidad, el Deportivo Independiente Medellín (DIM) sería el lugar en el que Juan, daría el salto al profesionalismo. Su conexión con el club fue inmediata porque de manera rápida sería titular, y, además, en su debut anotaría su primer gol. ¡Un diferente!













Fuente: (Futbolred.com)



De este modo, Juan Guillermo Cuadrado cumpliría sus sueños, pero su talento le pondría más objetivos ambiciosos a futuro. Es así como a los 21 años de edad, y luego de un destacable paso por el DIM, arribó a la bota itálica para iniciar su travesía por el viejo continente. Inició en el Udinese, luego fue cedido al Lecce, para después pasar a la Fiorentina donde estalló futbolísticamente hablando. En el equipo de la ciudad de Firenze estuvo dos años y medio donde dejó ver todo su talento, llegado a considerarse más brasilero que colombiano por su estilo de juego
Luego de su exitoso pasaje por la Fiorentina y luego de ser pretendido por equipos como el Borussia Dortmund y el Barcelona, llegaría a Inglaterra para mostrar su potencial y jugar con el Chelsea, pero fue un traspié en su carrera porque no se le llegó a dar la continuidad requerida. Sin embargo, la vida le tendría una sorpresa guardada, la Juventus de Turín se interesaría por sus servicios. Cuadrado aceptaría el reto. Nada fácil en un comienzo, debido a la amplia nómina con la que siempre ha contado el mejor equipo de Italia en los últimos años. Nunca llegó a ser un titular indiscutido hasta este último año, donde la confianza del director técnico lo ha hecho crecer en una posición que no es su originaria, dado que en toda su carrera se destacó como extremo, pero está brillando como lateral llegado a ser el mejor de este país y uno de los mejores del mundo.
Juan Guillermo no brilló solo en clubes, debido a que en la Selección Nacional alcanzaría lo más grande que pueda llegar a vivir un jugador de fútbol: jugar un mundial de fútbol, sin embargo, no solo fue uno, sino dos. Para llegar allí, tuvo un largo proceso en el cual Hernán Darío Gómez sería el primer técnico en darle la oportunidad de vestir la camiseta de la Selección Colombia en el 2010.
Con el correr del tiempo, y los partidos, fue consolidando su puesto como inamovible. Llegaría el 2014 y José Pékerman lo incluiría en la lista para representar al país en el torneo más importante del fútbol disputado en Brasil. Colombia lograría un respetable quinto puesto al ser derrotada en cuartos por el país anfitrión. Juan Guillermo se iría catalogándose como el líder de asistencias de la cita mundialista. Pasarían cuatro años y Rusia sería el lugar de encuentro. Se desarrollaría un mundial más complicado para la selección y sus jugadores, ya que el equipo tricolor cayó en octavos de final con Inglaterra por la vía de los penales. Cuadrado obtendría un gol, llegando a ser de los pocos jugadores colombianos en marcar gol en dos distintos mundiales.
Ese fue Juan Guillermo Cuadrado, jugador que tuvo que presenciar una terrible pérdida en su infancia, y, aun así, hoy en día goza de debutar con futbolistas de renombre como lo son Cristiano Ronaldo, Paulo Dybala, Gianluigi Buffon, entre otros. Tuvo la entereza de luchar por los suyos y demostrar quién es, tanto dentro de las canchas, como fuera de ellas. Pues deja ver su lado más humano con su fundación llamada como su nombre, buscando fomentar el deporte y la integración social en niños, niñas y jóvenes; logrando alejarlos de cualquier círculo de violencia o malos pasos en los cuales están rodeados. Cuadrado desea que ningún niño vuelva a vivir el calvario de perder a un ser querido por  la violencia de este país.













Fuente: (Futbolete.com)

Revista Solsticio

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