miércoles, 18 de septiembre de 2019

En realidad, nos sentimos seguros



Por: Daniela Muñoz



Desde tiempos inmemorables existe el deseo por querer vengar las muertes de los familiares fallecidos por causas injustas, las razones pudieron ser por una pelea en la cual buscaban defenderse, por estar en el lugar equivocado o por algún problema que tuvieron y no encontraron ninguna solución para resolverlo. Desafortunadamente pareciera que el valor de la vida depende de la personalidad o de las acciones que en algún momento se ejecutan y no les agradan a ciertas personas.
Exactamente  hace 3 años el día 25 de diciembre de 2014 en la localidad 11 Suba en el barrio suba rincón, en las  horas de la mañana un joven llamado Jorge Cordón de 16 años fue asesinado mientras se dirigía a su casa después de una noche llena de alcohol y desveló ,sólo está a cuatro cuadras de su destino y en el lugar menos indicado, en ese momento vio a dos tipos con los cuales tuvo un altercado cuya consecuencia fue una puñalada cerca al corazón, el joven decidió correr detrás de sus atacantes y se fue alejando de su hogar sin saber que no volvería nunca, corrió y corrió hasta que su cuerpo no lo dejo, se desplomo en ese instante una  patrulla de policía que iba pasando por el lugar se acercó a auxiliarlo, de ahí fue llevado al hospital de Suba, lugar donde finalmente falleció alrededor de las 10 a.m. luego de haberse ahogado con su misma sangre y de que hubiese sufrido un paro cardio-respiratorio no hubo nada que hacer para salvarle la vida.
Este joven estaba indocumentado por lo que no se le pudo informar a su familia de la terrible noticia y él quedo reportado como “N.N” hasta que algún familiar llegará a reconocerlo, ese 25 de diciembre termino sin ninguna información del paradero de Jorge Cordón como si la tierra se lo hubiese tragado y eso que a la hora que ocurrieron los hechos habían personas en la calle, pero al parecer nadie sabía ni vio nada al respecto, en esa noche sus amigos lo buscaron por los sitios que él frecuentaba pero nada, que sentimiento de impotencia el no poder saber nada, desconociendo que se encontraba muerto.
La mañana del día 26 de diciembre de 2014,su hermano mayor llamado Luis después de haberlo buscado en hospitales, algunos CAIS y teniendo información de los uniformados de la policía donde le decían que habían encontrado un joven el día anterior con las características de su hermano, pero en muy malas condiciones, además que había fallecido y estaba en la morgue registrado como “N.N”,Luis se acercó hasta donde le habían informado que se encontraba el cuerpo de quien podría ser Jorge, pero pidiendo que no fuese así que Jorge estaría en algún otro lugar lleno de vida. Lastimosamente el cuerpo que estaba en la morgue si era de Jorge se veía tan frágil y porque a él, porque de esa manera, que injusto le pareciera la muerte de su hermano.
Luis tiene que compartir la fatal noticia porque su familia espera saber lo que él encontró, que decisión tan complicada tener que ver como su madre llora y sus hermanos se derrumban al saber el desgarrador desenlace de Jorge el menor de cinco hijos y de los tres hombres, todos se hacen preguntas buscando un consuelo acerca de lo sucedido, pero no hay ninguna explicación que los haga sentir mejor.
En el mes de diciembre de 2014 murieron alrededor de 10 jóvenes de 13 a 17 años por diferentes circunstancias, fueron asesinados por estar robando, por estar en el lugar equivocado y porque estaban sumergidos en un mundo no favorable con malas compañías, así hubiese sido por defender a alguien más o por ir caminando por ese lugar. Quien les da el derecho a sus asesinos porque no hay algún otro concepto para una persona que actúa de esa manera, de decidir sobre si pueden vivir o mejor los matan porque les estorban y no pueden vivir en el mismo barrio, quienes se creen al quitarle un hijo a una madre que siempre va a esperar por su regreso y que llora inconsolable por su gran pérdida, les arrebatan los sueños, las ganas de sobresalir y finalmente la vida.
Será verdad que los asesinos en su mundo se consideran dioses que no pueden ser tocados y que son indestructibles que pareciera que tuvieran ocho vidas como un gato, hasta donde ha llegado todo lo que se ha evolucionado referente que los tiempos no son similares en nada, porque si hubiese sido de esa forma, esos criminales no podrían disfrutar matar a una persona ,ver como se le va la vida en cuestión  de minutos o ver como la persona suplica porque se le respete la vida.
Que tan bajo han llegado que tienen que vivir escondidos como ratas para que los ajusticien del mismo modo como ellos hacen con sus víctimas, que nadie puede caminar sólo por la calle porque cuando menos piense unos cuantos disparos y solucionado el problema, que los demás tienen miedo de ser ellos mismos para no disgustarle a ciertas personas. La solución será seguir rindiendo cuentas a cualquiera que lo pida porque se cree con alguna especie de poder sobre los demás.
Al fin y al cabo, los policías que están involucrados con la ley del silencio también son culpables porque, así como la vida de una persona con plata, tiene valor e importancia para su institución, también se debería proceder de esa manera cuando muere de modo violento una persona que vive en un barrio de estrato 2. Porque debido que, al ignorar este asunto tan grave, es la causa por la cual se ve y se sabe, que se toma justicia por mano propia. Sin querer que las autoridades procedan, creyendo que esa es la solución y que si no se defienden nadie más lo hará por ellos.

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