Por:
Daniela Muñoz
¿Por qué se nos hace tan
fácil juzgar, señalar, reírnos y tomar por burla los sentimientos de alguien más?
En qué momento está sociedad
se volvió tan cruel y capaz de atormentar la vida de una persona todos los días
por decirlo así se convierte en su sombra si es necesario, estoy segura de que
en algún momento tu si tú quien está leyendo ha sentido ganas de desaparecer y
dejar todo , pero te aferras a la vida del motivo más pequeño no importa cuál
sea entonces que te cuesta un poco de empatía con alguien cercano a ti que esté
pasando por un episodio de su vida no muy agradable solo acércate y ofrece tu
hombro para que esa persona se desahogue no te alcanzas a imaginar lo mucho que
lo estas ayudando. Estoy segura de que todos en algún instante de nuestra vida el
simple hecho de hablar nos ha quitado un peso de encima y sino no tienes con
quien hacerlo escríbelo, pero no dejemos que nuestros propios monstruos nos
sigan arrebatando la vida a migajas, que se apoderen de nosotros sin permiso alguno.
Hoy tengo tantos sentimientos encontrados entre esos se encuentra la rabia, la
tristeza, impotencia, empatía y ganas de brindarle mi apoyo a quien lo necesite
y con todo esto me refiero al suicidio tema
al que muchos le huyen o quizás les causa cierta sensación de risa, solo por un
momento analicemos porque estos sucesos se han vuelto tan “normales” y nos
creemos con la capacidad de burlarnos y decir que quienes hacen este tipo de
actos son ridículos. Sin ponernos a pensar que la misma sociedad es la culpable
de tan fatal final, cuando alguien dice
que se va a matar es porque en realidad la idea le lleva dándole vueltas en su
cabeza no es broma es una alerta que esta dando a quienes están cerca, como es posible
que jóvenes con un futuro prometedor y que en alguna parte de su vida se
esforzaron por obtener becas en las mejores universidades un dia como hoy tomen
la decisión de quitarse la vida.
Si es posible, aunque parezca
descabellado para quien toma esa decisión la vida no tiene ningún sentido y lo
ideal es acabar con ese sufrimiento, el suicida es valiente por un lado y por
el otro un poco egoísta o por lo menos para mí lo es de ese modo, porque decide
dejar su vida y a sus queridos sabiendo el dolor que causará, pero aun así sin
dudarlo actúa pensando que de esta manera estará mejor y que así no tendrá que
sufrir más, tal vez tenga razón o no la tenga respecto a que jamás tendrá que
sentir sufrimiento pero esto detona una reacción en cadena a favor del suicidio
y otros en contra con juicios morales, como si tuvieran el criterio para
hacerlo porque cuando alguien se acerca a comentarnos que tiene un problema y
que se siente mal, se nos hace tan fácil decirle que no pasa nada, que eso nos
pasa a todos y que deje el drama que no es necesario sentirse mal por algo sin
importancia que nos cuesta detenernos un momento a escucharlo y aportar a que
se sienta acompañado en esa crisis que esta atravesando. Seamos más humanos no
permitamos que nuestras actitudes nos dividan y volvernos fríos con nosotros
mismos o con quienes la están pasando mal.

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