El acto de la labor y vocación con el pueblo colombiano conlleva grandes
riesgos que sucumbirían hasta la muerte. Los procesos que dan camino a
erradicar las grandes problemáticas con el conflicto armado interno en el país
suelen traer consecuencias para los líderes sociales. Estos personajes están
ligados a defender los derechos humanos y a la participación política en la
comunidad, teniendo en cuenta esto, es posible determinar que en los últimos años
en Colombia las muertes de los líderes sociales han ido en aumento, sin
embargo, esto no alerta a la población colombiana.
“Hay que respetar
los derechos que la misma tiene, para que nosotros podamos vivir y ella pueda
vivir”. Esa frase la dijo Jorge Enrique Oramas en un video y se
refiere a la naturaleza, esa que protegió y defendió durante años. Él tenía 70
años y era sociólogo y líder ambiental de la zona rural de Cali. Su lucha se
concentró en dos frentes: oponerse a la minería legal o ilegal en el Parque
Nacional Natural Farallones, cercano a Cali; y promover el uso de semillas
nativas entre los campesinos. También creó un proyecto de alimentos orgánicos
llamado Biocanto. Fue asesinado el pasado 16 de mayo en su finca Villacarmelo,
recordado como un dirigente incansable de la defensa de la agricultura, perdió
la vida. Y como este caso, se encuentran decenas más.
De acuerdo al
registro del Instituto de estudios para el desarrollo y la paz, desde el
primero de enero de este año hasta la fecha vigente, fueron asesinados más de 103
líderes sociales. Y 27 de esos crímenes ocurrieron durante la cuarentena
obligatoria por la emergencia del Covid-19. Desde el 1 de enero del 2016, hasta
la fecha actual en el 2020, hay un determinado de más de 750 muertes de los
defensores de sus tierras y derechos, no obstante, el gobierno colombiano
mantiene estos sucesos aislados. Mientras más son las victimas que aumentan
cada día, menos son las investigaciones para mostrar la realidad de sus
asesinatos mientras se mantienen en la impunidad. Cabe resaltar que todos estos
conflictos en el sistema hacia la vulneración de los derechos humanos han ido
transcurriendo alrededor de los años sin respuesta positiva alguna, pero es
claro evidenciar como los medios de comunicación juegan un papel importante en
la propagación e influencia de estas noticias en la cotidianidad del colombiano
promedio para “informar”. En consecuencia, los fenómenos sociales han sido
permeados de información falsa o incompleta frente a temáticas como estas,
particularmente por la polarización de la política, habiendo una estrecha
comunicación entre los medios y sus dirigentes para el arreglo y difusión de la
información.
Los medios de
comunicación juegan un papel sumamente importante al trasmitir ideas, más que
nada en los discursos en este siglo de enfrentamiento en una sociedad cuya
principal preocupación es el conflicto armado interno, pero ¿realmente muestran
de manera clara todas las consecuencias que la muerte de los lideres conllevan?
En el informe de la INDEPAZ reconoce que el 95% de los líderes sociales son
campesinos, dirigentes comunales, indígenas, afros y sindicalistas de 155
municipios y realizando un comparativo de los homicidios reportados en los años
2016, 2017, 2018 y 2019, la tasa más alta se centra en los departamentos de
Cauca, Antioquia, Nariño, Valle del Cauca, Córdoba, Norte de Santander,
Putumayo y Chocó (INDEPAZ-Cumbre Agraria-Marcha Patriótica, 2019).
Los distractores
de toda esta problemática no enfrentan tal realidad y siempre buscan desviar la
atención de todo este fenómeno, así que, en el fondo se sabe que con certeza
nunca se hallará culpable ni una información viable para encontrar el verdadero
responsable de estos casos que quedan a la deriva y sin respuesta alguna. La real responsabilidad que debería enfrentar
el gobierno político colombiano tendría que llevar a la resolución de las
decenas de muertes de personas que solo buscaban el bienestar de su territorio,
sin embargo, decidieron silenciar a cada persona que quería mostrar la realidad
que su pueblo estaba viviendo. Las excusas para “evadir” total responsabilidad
en cada caso de asesinato variaba, inclusive según declaraciones por el
presidente Iván Duque, la muerte de muchos de estos líderes sociales están
ligadas por problemas con el narcotráfico o por poner en evidencia la minería
ilegal “sin ningún contexto” o pruebas reales. La posibilidad de un país con
justicia social cada vez es menos.

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