Tras las fuertes
repercusiones que ha tenido la pandemia de la COVID-19, proveniente de una
especie animal y propagada por su ingesta, las enfermedades de este origen han
encendido una alarma en el mundo y se están posicionando como uno de los
objetos de estudio primordiales en muchos países desarrollados.
Cada año, el seis de julio,
se celebra el Día Mundial de la Zoonosis, esto para recordar la importancia de
las enfermedades que poseen un origen animal, y que muchas veces son propagadas
irresponsablemente por los seres humanos. Estas enfermedades emergentes se
caracterizan por ser desconocidas y de alto contagio y teniendo en cuenta la
gravedad de la expansión del coronavirus, muchas organizaciones mundiales se
han hecho presentes este día.
La Organización Mundial de laSalud, destacó que “ocho de las enfermedades que suponen una de las mayores
amenazas para la salud de las personas, provienen de animales”. Esto, fue
respaldado por el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, quienes señalaron
que más de 19 millones de personas mueren en Europa producto de enfermedades
zoonóticas.
El ébola, el sida, el SARS,
la peste bubónica, son ejemplos de enfermedades de origen animal que ya
afectaron a la población en altas escalas, caracterizadas por “camuflarse” en
animales y a diferencia de la viruela o la polio que poseen vacunas, estas
enfermedades pueden ser silenciosas y hasta no poseer una cura en concreto.
Otra de las razones que ha puesto a
las enfermedades zoonóticas en un puesto de prioridad es la alta demanda de
proteína animal de la población, junto con prácticas agrícolas insostenibles y
la descontrolada explotación de la vida silvestre. Estas son varias causas que
promueven el traspaso de enfermedades virales que los gobiernos deben tomar en
cuenta.
Los veterinarios hacen un
llamado a la población y a la comunidad científica a tener conciencia de este
impacto y abogan para que “One Health”, un enfoque multisectorial de la OMS,
sea fundamental para prevenir, gestionar y controlar enfermedades de origen
animal para proteger de la misma forma, la salud pública.
“One Health” se trata de una
organización que fue concebida para diseñar y aplicar leyes, políticas,
programas e investigaciones en el que múltiples profesionales de diferentes
áreas y países colaboran para lograr mejores resultados en la salud de las
personas. Estos estudios son en base al ser humano y como, tanto los animales
como su ecosistema, influyen en él y su bienestar.
Las enfermedades zoonóticas
se transmiten por todo tipo de vías, representan un 60% del total de patógenos
que normalmente afectan al ser humano y el 75% de las enfermedades emergentes
que pueden generarse actualmente serían también de origen animal. Estas cifras
entregadas por One Health son un llamado a los gobiernos internacionales a
colaborar con el estudio de la zoonosis, ya que no solo afecta la salud, sino
también la economía, el orden y el ecosistema en una escala mayor.
La OMS lleva años trabajando en
conjunto con la Organización de las naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para
promover medidas sobre los peligros de la inocuidad de los alimentos, las
zoonosis y otras amenazas ligadas a los seres humanos, el ecosistema y los
animales.

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