Foto: Juan Laurel Fotografía
Tras el cese de la cuarentena en Perú, que duró cuatro
meses, el sector turismo se alista para la reactivación económica con la
reapertura gratuita al público a Machu Picchu, santuario histórico ubicado en
la ciudad del Cusco y uno de los principales destinos viajeros en
Latinoamérica.
Si bien se estimó esta reapertura para el primer día
de julio, pero aún no se han aprobado todos los protocolos de bioseguridad propuestos, por lo que la fecha estaría por definirse en los próximos días.
Dentro de estos protocolos están el uso obligatorio de mascarillas, el lavado
de manos, la limpieza de calzado al ingresar al complejo y mantener el
distanciamiento social, con el fin de evitar la propagación y contagio de la
COVID-19. En esta línea, el Ministerio de Cultura de Perú ya aprobó la nueva
capacidad de admisión de visitantes a Machu Picchu, esta será de 2 mil 244
personas como máximo por día, cifra basada en el informe de recomendaciones de
la UNESCO.
Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de
este país, antes de la emergencia sanitaria, el santuario histórico recibía
diariamente entre 2 mil 500 y 3 mil visitantes. Actualmente, ya a días de
haberse cumplido siete años de su designación como cuarta maravilla del mundo,
Machu Picchu luce vacío. El confinamiento, el cierre de las fronteras
nacionales e internacionales, y la paralización de las actividades en toda la
región, provocaron grandes pérdidas económicas en el sector turismo, así como
también afectación en los puestos de trabajo. Aproximadamente, la pérdida es de
2000 mil millones de dólares y cerca de 800 mil empleos se vieron afectados en
el país de los Incas, según la Cámara Nacional de Turismo.
Por este motivo, el gobierno peruano, mediante un
Decreto Legislativo, dispuso que la entrada a la ciudadela como a otros sitios
arqueológicos e históricos, como los museos y reservas naturales, dentro del
territorio nacional serán gratuitas para los visitantes nacionales y
extranjeros (niños, adolescentes y adultos mayores), con el fin de promover
nuevamente la actividad turística y así continuar con la reactivación económica
post cuarentena.
Agustín Quispe Huaman, guardaparque de Machu Picchu,
asegura que todos los trabajadores y servidores del santuario se encuentran
trabajando para que este se mantenga protegido, aun cuando sienten con mucho
pesar la ausencia de los turistas que dejaron de asistir de un día para otro,
desde el 16 de marzo dando inicio a la cuarentena nacional. Sin embargo, los
ánimos empiezan a subir y existe gran expectativa por abrir nuevamente las
puertas a la Ciudadela Inca al mundo.

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