La familia venezolana Veliz Vega ya no tiene que tender cobijas en el
suelo para poder dormir, pues ya reposan en una cama ortopédica que ocupa casi
el cien por ciento de la habitación. Ahora pueden tener sus comidas a una
temperatura ideal y no tienen que esperar que sus vecinos se compadezcan de la
situación y les permitan calentar sus alimentos. Su comedor pasó de ser el piso
para convertirse en una mesa real, ya no conversan en el andén de la calle,
ahora es en una sala donde todas las noches se sienta hablar de la situación en
Venezuela.
“A veces las desgracias de unos, es la fortuna de otros”, aseguró
Mikelys Veliz Vega al inicio de esta entrevista. En julio del presente año
(2019) julio del 2019 unos vándalos asesinaron a José Castro Orozco, este era
un pensionado que vivía solo en una casa del barrio San Joaquín en Manizales,
al frente de los Veliz Vega. Los familiares de Castro Orozco vieron la
situación de este hogar y decidieron regalarles todo lo de su difunto familiar.
Maikelys es una mujer de 28 años, proveniente de Venezuela, cuenta con
dos carreras universitarias, Enfermería Superior y Trabajo Social. Llegó hace
nueve meses a Colombia, en compañía de su familia, y en búsqueda de nuevas
oportunidades para vivir y trabajar, para su suerte ninguna de las profesiones
que estudió le sirve para laborar en este país, puesto que le hace falta la
tarjeta profesional que exige.
¿Maikelys, un suceso o acontecimiento que haya vivido en Venezuela que
usted piense que ese fue el detonante para salir de su país?
“Ay mis hijos (...) ellos son
mi bendición, yo me quede sola en Venezuela con Jhoander, mi hijo mayor que
tiene 15 años, y Jhaire, la menor que tiene 23 meses, nosotros estábamos solos
porque mi esposo se fue para Cúcuta a buscar empleo y enviarnos dinero para
comer.
Por esos días pasábamos por
las peores necesidades que puedan existir, Jhaire estaba más pequeña tenía que
usar pañal todo el tiempo y nunca uso. Además, llevábamos tres días sin comer nada,
es más no puedo decir que agua y yuca, eso sería mucho. Me sentía de manos
atadas al ver a mi hija tan chiquita saboreándose la boca y a mi hijo en una
crisis de depresión. Ahí tomé la decisión viajar a Cúcuta donde mi esposo.”
Esta pareja tuvo que dejar al cuidado de sus
hijos a la abuela de Maikelys, la cual sufre de los pulmones, situación que
devengaba más gastos económicos para la familia. Tres meses después la pareja
regresó por sus hijos y logran trabajar en varios oficios y la mujer vendió su
cabello, por lo que juntaron $1800.00 y regresaron por ellos.
¿Cómo
imaginaba Colombia?
Las redes sociales son muy
amarillistas, decían que los colombianos eran xenofóbicos que trataban a los
venezolanos muy mal. Pero personalmente a mí y mi familia nos va muy bien,
tengo equipada mi casa por los vecinos, no he pasado hambre por ellos, nosotros
hemos tenido muy buena receptibilidad, por lo menos mis hijos ya tienen Sisbén
de Salud, y el hijo mayor ya está cursando noveno.
Yo tengo la oportunidad de estudiar
en la U de Caldas Geriatría y Gerontología, terminé un taller Costuras que hice
en la Alcaldía y por último realizó una idea de emprendimiento. Todas estas
apoyadas por personas de buen corazón que siempre están dispuestas ayudarme.
La única vez que Mikelys ha sentido desprecio por parte de los
colombianos, se dio cuando una mujer que vendía chances entró a un casino del
Centro de la ciudad donde estaba trabajando, percibió su acento y empezó a
dirigirse a ella con palabras soeces, días después volvió al lugar con un arma
blanca tomó a Maikelys del cabello y la sacó fuera del casino advirtiéndole que
si no se retiraba del lugar la iba a “matar”.
¿En qué consiste el proyecto
y de dónde nace la idea?
Son tres tipos de brasier
Olivia, Anita y Olimpia son sostenes que se usan para las mujeres que son
operadas de sus senos a causa del cáncer y les hace falta uno o dos de sus
miembros, estos cumplirían la función de un implante, sin serlo claro está,
puesto que se deduce que las prótesis mamarias pueden ser cancerígenos.
La idea nace después de que
muere una amiga de mi abuela a causa del cáncer de seno, ella se llamaba Oliva,
estaba muy joven cuando murió, los otros nombres son dos conocidas que también
murieron por la misma enfermedad.
Esta enfermera llevaba cinco meses repartiendo hojas de vida por todo
Manizales, en cualquier trabajo que le resultara con tal era suplir sus
necesidades. Tiempo después consigue emplearse en un restaurante del Barrio
Chipre, pero la mujer cuidaba su hija y le dijo que no podía hacerlo más, y por
esta circunstancia tuvo que renunciar.
¿Cómo llegan a Manizales y quién
les habla de esta, teniendo en cuenta que es la primera vez que están en el
país?
Nosotros en realidad íbamos
para Medellín para donde un primo mío, pero cuando estábamos organizando todo
en Cúcuta para viajar, le tuvimos que girar dinero a nuestros hijos, quedando
de esta manera sin un peso y yo no tenía más cabello para vender, nos
encontramos un chico que también venía para Manizales porque salía más
económico. Cuando llegamos acá estábamos en Maltería y un conductor nos dio
cinco mil pesos para comer, nosotros lo utilizamos para dormir.
Caminando llegamos a un motel
de la Galería que
queda en la parte superior del supermercado de 1ª, allí los travestis, los
loquitos de la calle y vendedores nos trataron muy bien, hasta me defendía de
la loca de los chances.
Los primeros tres meses en el país para esta enfermera y su familia
fueron tan buenos que aumentó 10 kilos, les regalaron zapatos, ropa y útiles de
aseo personal. Trabajó en bares, restaurantes, casa de familia todo por tener
un mejor futuro
Deseo regresar a mi país,
porque todo lo que tengo, aunque es mío siento que es prestado, aún siento que
todo esto es un sueño.

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