domingo, 12 de julio de 2020

Una nueva vida después del exilio

 Foto de Luisa Fernanda Ospina

La familia venezolana Veliz Vega ya no tiene que tender cobijas en el suelo para poder dormir, pues ya reposan en una cama ortopédica que ocupa casi el cien por ciento de la habitación. Ahora pueden tener sus comidas a una temperatura ideal y no tienen que esperar que sus vecinos se compadezcan de la situación y les permitan calentar sus alimentos. Su comedor pasó de ser el piso para convertirse en una mesa real, ya no conversan en el andén de la calle, ahora es en una sala donde todas las noches se sienta hablar de la situación en Venezuela.
“A veces las desgracias de unos, es la fortuna de otros”, aseguró Mikelys Veliz Vega al inicio de esta entrevista. En julio del presente año (2019) julio del 2019 unos vándalos asesinaron a José Castro Orozco, este era un pensionado que vivía solo en una casa del barrio San Joaquín en Manizales, al frente de los Veliz Vega. Los familiares de Castro Orozco vieron la situación de este hogar y decidieron regalarles todo lo de su difunto familiar.
Maikelys es una mujer de 28 años, proveniente de Venezuela, cuenta con dos carreras universitarias, Enfermería Superior y Trabajo Social. Llegó hace nueve meses a Colombia, en compañía de su familia, y en búsqueda de nuevas oportunidades para vivir y trabajar, para su suerte ninguna de las profesiones que estudió le sirve para laborar en este país, puesto que le hace falta la tarjeta profesional que exige.  

¿Maikelys, un suceso o acontecimiento que haya vivido en Venezuela que usted piense que ese fue el detonante para salir de su país?
“Ay mis hijos (...) ellos son mi bendición, yo me quede sola en Venezuela con Jhoander, mi hijo mayor que tiene 15 años, y Jhaire, la menor que tiene 23 meses, nosotros estábamos solos porque mi esposo se fue para Cúcuta a buscar empleo y enviarnos dinero para comer. 
Por esos días pasábamos por las peores necesidades que puedan existir, Jhaire estaba más pequeña tenía que usar pañal todo el tiempo y nunca uso. Además, llevábamos tres días sin comer nada, es más no puedo decir que agua y yuca, eso sería mucho. Me sentía de manos atadas al ver a mi hija tan chiquita saboreándose la boca y a mi hijo en una crisis de depresión. Ahí tomé la decisión viajar a Cúcuta donde mi esposo.”
Esta pareja tuvo que dejar al cuidado de sus hijos a la abuela de Maikelys, la cual sufre de los pulmones, situación que devengaba más gastos económicos para la familia. Tres meses después la pareja regresó por sus hijos y logran trabajar en varios oficios y la mujer vendió su cabello, por lo que juntaron $1800.00 y regresaron por ellos. 
 
 ¿Cómo imaginaba Colombia?
Las redes sociales son muy amarillistas, decían que los colombianos eran xenofóbicos que trataban a los venezolanos muy mal. Pero personalmente a mí y mi familia nos va muy bien, tengo equipada mi casa por los vecinos, no he pasado hambre por ellos, nosotros hemos tenido muy buena receptibilidad, por lo menos mis hijos ya tienen Sisbén de Salud, y el hijo mayor ya está cursando noveno.
Yo tengo la oportunidad de estudiar en la U de Caldas Geriatría y Gerontología, terminé un taller Costuras que hice en la Alcaldía y por último realizó una idea de emprendimiento. Todas estas apoyadas por personas de buen corazón que siempre están dispuestas ayudarme.
La única vez que Mikelys ha sentido desprecio por parte de los colombianos, se dio cuando una mujer que vendía chances entró a un casino del Centro de la ciudad donde estaba trabajando, percibió su acento y empezó a dirigirse a ella con palabras soeces, días después volvió al lugar con un arma blanca tomó a Maikelys del cabello y la sacó fuera del casino advirtiéndole que si no se retiraba del lugar la iba a “matar”.
¿En qué consiste el proyecto y de dónde nace la idea?  
Son tres tipos de brasier Olivia, Anita y Olimpia son sostenes que se usan para las mujeres que son operadas de sus senos a causa del cáncer y les hace falta uno o dos de sus miembros, estos cumplirían la función de un implante, sin serlo claro está, puesto que se deduce que las prótesis mamarias pueden ser cancerígenos. 
La idea nace después de que muere una amiga de mi abuela a causa del cáncer de seno, ella se llamaba Oliva, estaba muy joven cuando murió, los otros nombres son dos conocidas que también murieron por la misma enfermedad.
Esta enfermera llevaba cinco meses repartiendo hojas de vida por todo Manizales, en cualquier trabajo que le resultara con tal era suplir sus necesidades. Tiempo después consigue emplearse en un restaurante del Barrio Chipre, pero la mujer cuidaba su hija y le dijo que no podía hacerlo más, y por esta circunstancia tuvo que renunciar.

 ¿Cómo llegan a Manizales y quién les habla de esta, teniendo en cuenta que es la primera vez que están en el país?
Nosotros en realidad íbamos para Medellín para donde un primo mío, pero cuando estábamos organizando todo en Cúcuta para viajar, le tuvimos que girar dinero a nuestros hijos, quedando de esta manera sin un peso y yo no tenía más cabello para vender, nos encontramos un chico que también venía para Manizales porque salía más económico. Cuando llegamos acá estábamos en Maltería y un conductor nos dio cinco mil pesos para comer, nosotros lo utilizamos para dormir.

Caminando llegamos a un motel de la Galería  que queda en la parte superior del supermercado de 1ª, allí los travestis, los loquitos de la calle y vendedores nos trataron muy bien, hasta me defendía de la loca de los chances.
Los primeros tres meses en el país para esta enfermera y su familia fueron tan buenos que aumentó 10 kilos, les regalaron zapatos, ropa y útiles de aseo personal. Trabajó en bares, restaurantes, casa de familia todo por tener un mejor futuro    
Deseo regresar a mi país, porque todo lo que tengo, aunque es mío siento que es prestado, aún siento que todo esto es un sueño.

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